MIS LECTURAS: 2010
NOVELA
No cabe duda que este año todos los reflectores apuntaron al nuevo libro de Mario Vargas Llosa (que obtuvo el Nobel de Literatura poco antes del lanzamiento oficial), El sueño del celta (Alfaguara), una novela que tiene como protagonista al irlandés Roger Casement. Una novela interesante, sin duda; sin embargo, hubo otras que atrajeron mi atención. Una de ellas es El anticuario (Peisa), lograda ópera prima de Gustavo Faverón, una suerte de thriller policial y psicológico que gira en torno a la amistad, la memoria y la locura. También disfruté Los niños góticos (Estruendomudo) de Javier Arévalo, estupendo relato sobre un grupo de jóvenes e iconoclastas artistas en la Lima conservadora de principios del siglo XX. Otra novela estupenda es Otros lugares de interés (Alfaguara) de Enrique Planas: temas como la identidad y la transformación (física y psicológica), recurrentes en sus libros, reaparecen en esta historia en donde la protagonista emprende un viaje no sólo geográfico sino también interior. También La venganza del silencio (Planeta) de Alonso Cueto, interesante indagación sobre las relaciones de poder dentro de un clan familiar. O El futuro de mi cuerpo (Estruendomudo), fascinante novela de Luis Hernán Castañeda. O el thriller de terror Tan cerca de la vida (Alfaguara) de Santiago Roncagliolo. También resultó muy grata la lectura de La semana tiene siete mujeres (Planeta) de Gustavo Rodríguez). Otra ópera prima que quiero destacar es Un rosa intenso (Alfaguara) de Rocío Gold. Rodrigo Núñez Carvallo sorprendió también con su ambiciosa Sueños bárbaros (Peisa). Destacan, a su vez, la hilarante Pandilla interior (Santo Oficio) de Juan Carlos Méndez y Adiós, Guernica (Casatomada) de Julio César Vega. Añado, además, Takashi: historias robadas (Altazor) y Karaoke (Magreb), de Ernesto Carlín y Leonardo Aguirre, respectivamente.
Me hubiese gustado leer Paisaje habitado (Estruendomudo) de Oscar Pita, Don Patíbulo (Ed. San Marcos) de Jorge Diaz Herrera y Hienas en la niebla (U. Ricardo Palma) de Juan Morillo Ganoza; esta última, según Ricardo González Vigil, la mejor del 2010.
POESÍA
Aquí no tengo dudas: el mejor poemario que he leído en el 2010 fue Una mesa en la espesura del bosque (Peisa) de Carlos López Degregori. Sin embargo, estuvieron muy cerca otros dos estupendos libros: La muerte de un burgués (AUB) de Jerónimo Pimentel –confirmando un talento ya evidenciado en sus dos poemarios anteriores–, y Hotel Planeta (Mesa Redonda) de Marcela Robles. Disfruté la lectura de The Astrud Gilberto álbum (edición de autor) de Alvaro Lasso, Una mancha en el colchón (Lustra) de Karina Valcárcel, La belleza no es un lugar (Carpe diem) de Juan Carlos de la Fuente, Por el pequeño sendero interior de Matsuo Basho (Lustra) de Diego Alonso Sánchez y Desvelo blanco (Tranvías) de Ana María Falconí.
Me hubiese gustado poder leer Mientras el lobo está (Mesa redonda) de Eduardo Chirinos, Morir es un arte (Tranvías) de Mariela Dreyfus, Libro de exilio (PUCP) de Miguel Ildefonso, Profundo vello (Cascahuesos) de Eloy Jáuregui y Dando ansí por ty soy toda erranza (Carpe diem) de Marita Troiano.
CUENTO
El conjunto de cuentos que he disfrutado más es, sin duda, Playas (Borrador) de Carlos Calderón Fajardo. También destacaría Lima mala (Alfaguara) de José Antonio Galloso y Trampas para incautos (Revuelta) deYeniva Fernández –habría que acotar que este libro se publicó finalizando el año 2009, pero lo pude leer durante los primeros meses del 2010–.
REEDICIONES
Importante, sin duda, la reedición de La violencia del tiempo (Punto de lectura) de Miguel Gutiérrez. Añado, además, los conjuntos de relatos Pálido cielo (Norma) de Alonso Cueto y Amores bizarros (arsam) de Max Palacios.
COMPILACIONES
La editorial Norma acertó con la reunión de todos los cuentos de Fernando Ampuero en Fantasmas del azar. También hay que celebrar la publicación de Trípode (Lustra/Magreb), libro que recoge los tres más importantes poemarios del estupendo poeta Renato Sandoval.
ENSAYOS Y OTROS
El más interesante fue La estación de los encuentros (Peisa) de Peter Elmore. Destaco también Los sabores del Perú (Planeta) de Raúl Vargas, Poesía en rock (Altazor) de Carlos Torres Rotondo y José Carlos Yrigoyen, Caín y Abel (Contracultura) de Rafo León, Francisco Igartua, Oiga y una pasión quijotesca (Fauno editores) compilado por Jhon Bazán y Lima, el piscosauer y el Morris bar (SiC) de Guillermo Vera.
HISPANOAMÉRICA
Mi favorita fue Aeropuertos (Alfaguara), la estupenda novela del chileno Alberto Fuguet sobre la compleja relación de un padre con su hijo. También disfruté la lograda novela del argentino Marcelo Birmajer La despedida (Norma). Destaco también los libros de cuentos Álbum de familia (Estruendomudo) de la ecuatoriana Gabriela Alemán y El vuelo nocturno de las gallinas (Borrador) de la brasileña Leila Guenther. Añado la interesante novela Santa suerte (Planeta) del colombiano Jorge Franco. Y, aunque aun la sigo leyendo, la estupenda En el fondo del cielo (Mondadori) del argentino Rodrigo Fresán.
OTRAS LENGUAS
La mejor –a mi modo de ver (o leer) –: Verano (Mondadori) del genial J.M. Coetzee. Aunque no en el nivel de otras novelas suyas, también añadiría El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas (Tusquets) de Haruki Murakami (cabe precisar que la novela se publicó en España a fines del 2009, pero recién llego a Lima en el 2010). La que no llegó a nuestras librerías fue Humillación (Mondadori) del maestro Philip Roth (aunque según algunos comentarios, quizás nos ahorraron una desilusión).
