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Ampuero: Cuentos

RESEÑA | Fernando Ampuero. Cuentos (Editorial Planeta, 2016), 460 pp.

Publicado: 2017-04-17

Escribe CARLOS M. SOTOMAYOR 

Algunas novelas, un par de poemarios y una obra de teatro nos revelan a un autor que se maneja con inusitada soltura por los diferentes territorios expresivos de la literatura. Es en el cuento, sin embargo, en el que pareciera hacerlo no sólo con más naturalidad sino, me animaría a decir, con mayor destreza. Aunque arriesgada, esta afirmación se sostendría en algo que el mismo Fernando Ampuero me dijera en alguna antigua charla: es básicamente un cuentista que en ocasiones escribe cuentos largos (novelas).

     La publicación de Cuentos (Planeta, 2016), en el que se recoge prácticamente toda su narrativa breve, nos permite justamente, no sólo una mirada panorámica de su obra cuentística y ver su evolución, sino también confirmar mi afirmación inicial: Ampuero es un gran cuentista, tiene relatos que pueden incluirse entre los mejores en cualquier antología del género. Y quizás no exagere Alfredo Bryce cuando señala que nuestro Julio Ramón Ribeyro tiene en él a uno de sus sucesores.

     Cuentos reúne sus libros de relatos que van desde su ópera prima Paren el mundo que acá me bajo (1972) hasta tres relatos que datan del año 2013, agrupados bajo el sugerente título de Cuentos huérfanos. Así podemos ver, claramente, su evolución como narrador: desde los primeros relatos en donde uno podía ver mayores experimentaciones con el lenguaje, hasta los relatos en los que va encontrando una voz personal, un lenguaje directo, afilado que es, creo, uno de los sellos distintivos de Ampuero.

     Por otro lado, también resulta interesante observar los universos temáticos del autor. La predominancia del mundo urbano, por ejemplo. La mirada intimista en varios relatos, que nos confrontan con la naturaleza humana; pero también aquellos cuentos en los que el entorno social juega un papel prioritario.

     En el primer caso, pienso rápidamente en un cuento como “Criaturas musicales”, donde nos narran la relación de un padre y su hija. Y sobre lo otro, el entorno social o político, puedo mencionar dos de sus cuentos más celebrados: “El departamento”, cuento escrito en 1982 (década en la que Ampuero ante la situación del país se vuelca de lleno en el periodismo, salvo por el cuento mencionado), en el que nos habla del terrorismo y de los excesos que pueden cometer las fuerzas del orden incluso con inocentes como el personaje del relato, quien tiene la mala suerte de vivir donde un tiempo atrás lo hacía un terrorista.

     Y el otro cuento sería “Taxi driver sin Robert de Niro”, cuento en el que observamos el drama social en el que muchos profesionales desempleados tuvieron que dedicarse a ser taxistas y cómo las circunstancias conducen a uno de ellos en una actividad delictiva.

     Aunque con una presencia menor, el elemento fantástico no está ausente en algunos relatos. Uno de ellos “Maida Sola” (uno de mis favoritos), que pertenece justamente a su experimental primer libro. Pero también podría mencionar “Voces”, que se incluye en el último libro publicado: Mujeres difíciles, hombres benditos (2005).

     Algunos señalan que la cuentística de Ampuero tiene dos puntos máximos: Malos modales y Bicho raro. Y justamente la aparición de este libro que recoge casi toda su narrativa breve resulta una inmejorable oportunidad para adentrarse en el universo narrativo de un autor como Fernando Ampuero y trazar nuestros propios derroteros, en base a nuestras exigencias y gustos. Los textos están allí.



Escrito por

Carlos M. Sotomayor

Escritor y periodista. Ha escrito en diarios y revistas como Expreso, Correo, Dedo medio, Buen salvaje. Enseña en ISIL.


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