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Enrique Planas: Demasiada responsabilidad

ENRIQUE PLANAS. DEMASIADA RESPONSABILIDAD (LITERATURA RANDOM HOUSE, 2017), 130 PP.

Publicado: 2017-06-16

Escribe CARLOS M. SOTOMAYOR 

En uno de los anaqueles de mi biblioteca descansan sus cuatro novelas. Las he leído todas, desde la primera, Orquídeas del paraíso –en su primera edición de portada roja–, hasta la más reciente, Kimokawaii. Y, sin embargo, la primera referencia suya no es literaria sino periodística, a través de los artículos y entrevistas que aparecieron bajo su rúbrica en el desaparecido diario El Sol.

     Enrique Planas acaba de publicar Demasiada responsabilidad (Literatura Random House, 2017). Se trata de una colección de textos que fueron publicados en la columna de opinión que Planas firmaba en el diario El Comercio. Sin embargo, el libro está lejos de ser una simple reunión de artículos breves. Se trata de un libro bastante orgánico. Hay un tema central que vincula todos los textos: la paternidad.

     Planas reflexiona en el libro sobre la paternidad, desde sus dos frentes. Por un lado, como hijo, indagando en la relación con su padre. Recuerdos teñidos de nostalgia, como la vez que su padre lo lleva al circo, por ejemplo; o, incluso, cuando muchos años después el azar lo pone nuevamente dentro del viejo automóvil paterno. O el recuerdo trágico de la muerte de su progenitor. A esto se le suma aquellos textos que cuentan anécdotas de su infancia, como su impericia al patear un balón de fútbol.

     Y por otro lado, en su faceta de padre de dos pequeños –un niño y una niña– y la constatación, a través de esas anécdotas relatadas, de cómo terminamos (o empezamos) a comprender a nuestro padre cuando nos convertimos en uno. Episodios graciosos o emotivos, como cuando su pequeño rechaza el anillo de Linterna verde o cuando su pequeña se lastima uno de los dedos de su mano.

     Los textos mencionados se intercalan con otro grupo que gira en torno al oficio de escritor de Planas –o para decirlo quizás con mayor propiedad a la naturaleza de escritor y todo lo que conlleva aquello–. Y es que la mirada de escritor está presente, en realidad, de manera directa o indirecta, en todos los textos. La capacidad de observación y de reflexión en detalles que podrían pasar desapercibidos –aquí podemos mencionar el texto de la mujer bolsa–. Otro texto muy interesante es aquel en el que narra la vez que visitó al escritor chileno José Donoso en su casa, en Santiago.

     Todas las anécdotas le permiten a Planas esbozar una reflexión, que sin pretender ser iluminadora ni tener, por suerte, esa insoportable aura aleccionadora de los libros de autoayuda, nos confronta con nuestras propias circunstancias cotidianas. Y además, todas poseen un núcleo narrativo y una prosa solvente con la que nos envuelve en aquella cotidianidad.

     Demasiada respondabilidad es, pues, un opúsculo que podríamos emparentar con Prosas apátridas de Julio Ramón Ribeyro o, incluso, con No somos nosotros de Ricardo Sumalavia. Un libro para disfrutar junto a una taza de café en estas frías tardes limeñas.


Escrito por

Carlos M. Sotomayor

Escritor y periodista. Ha escrito en diarios y revistas como Expreso, Correo, Dedo medio, Buen salvaje. Enseña en ISIL.


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