Animal televisivo, showman, mordaz entrevistador político. Beto Ortiz es eso y más. Pero sobre todo, o por encima de todo, un prosista de aquellos. Lo demuestran sus columnas que publica, desde hace buenos años, en Perú21. Textos en los que hace gala de su mirada irónica, escéptica y, al mismo tiempo, tierna y entrañable. Textos que cada tanto se agrupan en libros estupendos como De dudosa procedencia (Planeta, 2019), quizás el conjunto más orgánico –de aquellos que reúnen sus crónicas– y que tienen al mismo Beto de protagonista y, a través de él, al mundo que lo rodea.    

*Agradecimiento al Café Rilke (Calle Colón 501, Miraflores)

(Foto: CMS)


de dudosa procedencia

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