Yo me quedo en casa

Nettel: El matrimonio de los peces rojos

RESEÑA | Guadalupe Nettel: El matrimonio de los peces rojos (Páginas de espuma, 2013), 120 pp

Publicado: 2020-04-09

Escribe CARLOS M. SOTOMAYOR 

Los personajes de los cuentos del libro El matrimonio de los peces rojos (Páginas de espuma, 2013) de la escritora mexicana Guadalupe Nettel, tienen una extraña singularidad y en la mayoría de los casos se ven enfrentados con situaciones que bordean lo trágico y lo inaudito. Sin embargo, lejos de caer en la inverosimilitud, los relatos de Nettel posen una fuerza persuasiva inusitada. Quizás porque en el fondo nos interpelan con nuestras propias rarezas, aquello que mantenemos oculto de la vista de los demás.

El matrimonio de los peces rojos es un libro orgánico. En los cinco relatos intervienen animales (salvo uno en el que son insectos y en otro, unos hongos), que tienen un protagonismo y sobre todo una función simbólica muy interesante. Por ejemplo, en el relato que da título al conjunto (“El matrimonio de los peces rojos”) se nos presenta, a través de la narradora-protagonista, la relación matrimonial de ella y de Vincent, y al mismo tiempo la llegada a sus vidas de una pareja de peces, obsequio de unos amigos. La narradora nos va relatando los pormenores de una relación tensa que se va gestando entre ambos peces. Y ese mismo deterioro va en paralelo, nos vamos dando cuenta, del deterioro de la relación de ella y Vincent, a pesar del nacimiento de la pequeña Lila.

“La guerra de los basureros”, por su parte, es otro cuento estupendo, en el que el narrador, un profesor de bilogía, recuerda una época en particular de su infancia, la que debe vivir en casa de unos tíos, con los hijos de ellos. En el relato se nos cuenta la invasión de cucarachas en aquella casa. Y cómo la familia entera busca la manera de deshacerse de los invasores. Es un cuento de una resonancia simbólica y social muy fuerte. Al narrador lo confinan en una habitación pequeña en los altos de la casa, junto a la habitación del personal doméstico. Notamos la segmentación de clases, entre los dueños de casa y las criadas, e, incluso, la segmentación dentro de la misma familia, con el sobrino “arrimado”. Pero finalmente todos padecen la invasión de los bichos, y ese enemigo común los une. La lucha de clase se trasladaría a una lucha de especies (humanos/insectos). Me resultó poderosa y conmovedora la escena final y la analogía que establece el personaje con una pequeña cucuracha, asustada y huérfana.

En muchos de los cuentos podemos observar cómo los personajes presentan dubitaciones a la hora de tomar decisiones, a diferencia de los otros seres que aparecen en las historias. Quizás sea el cuento “Felina” donde esto se aprecia de manera más clara. La narradora vive con dos gatos en su departamento y se encuentra en pleno proceso de terminar su tesis y aplicar a una beca. Nos vamos dando cuenta que de alguna manera son acontecimientos externos los que van marcando su propio derrotero. A diferencia de los gatos, como veremos en la escena final: no aceptando ninguna imposición, siendo libres.

El libro se completa con otros dos estupendos cuentos: “Hongos” y “La serpiente de Beijín”. En el caso de este último, se le añada, además de lo antes mencionado, el tema de la identidad. Se trata de la historia de un hombre que nació en China, pero llega a París a los dos años, adoptado por una pareja de franceses que lo educan con sus costumbres europeas, occidentales, con las que crece, se casa y tiene un hijo. Tiempo después, un viaje a Beijín marcará un antes y después en su vida, en el que descubrirá su identidad oriental.

El matrimonio de los peces rojos es un estupendo libro de relatos. Cincos cuentos de gran factura, lo que logra que sea un libro homogéneo (algo difícil en un libro de cuentos que suele tener un nivel disparejo) además de orgánico, como dije antes (no porque las historias compartan personajes sino porque comparten temas). No por nada obtuvo en su momento el Premio Internacional de Narrativa breve Ribera del Duero.

el matrimonio de los peces rojos

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Escrito por

Carlos M. Sotomayor

Escritor y periodista. Ha escrito en diarios y revistas como Expreso, Correo, Dedo medio, Buen salvaje. Enseña en ISIL.


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