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Jorge Valenzuela: Juegos secretos

RESEÑA (RESCATE) | Jorge Valenzuela. Juegos secretos (Escombros, 2011). 104 pp.

Publicado: 2021-06-12

Escribe CARLOS M. SOTOMAYOR

Jorge Valenzuela ya tenía publicados tres libros de cuentos y una propuesta narrativa consolidada cuando allá por el año 2006 pude, por primera vez, leer su obra. La buena fortuna y la intervención oportuna de una amiga que trabajaba en el Fondo Editorial de la UNMSM, hicieron posible que llegara a mis manos La sombra interior (Laberintos, 2006), libro que reunía sus tres primeras entregas cuentísticas: Horas contadas (1988), La soledad de los magos (1994) y La sombra interior (2004).

Tiempo después, leí con renovado entusiasmo Infiernos mínimos (Campo Letrado, 2014) y no hace mucho me entregué a la relectura a propósito de la antología personal que Campo Letrado publicara en una muy bonita edición: El secreto de Marion y otros cuentos (2020). Allí advertí, al leer algunos cuentos que no conocía, que se me había pasado, no sé cómo, un libro que Valenzuela había publicado en el 2011: Juegos secretos.

Juegos secretos (Escombros, 2011) es un conjunto de seis cuentos de envidiable factura. Dentro de un registro realista, Valenzuela opta por un narrador en primera persona que, cuando no es el protagonista de la historia, resulta siendo un testigo importante dentro del desarrollo de la trama. Lo que incide en el manejo diestro de la tensión narrativa.

Por otro lado, resalta en el conjunto la pericia con la que Valenzuela construye, desde el plano psicológico, a sus personajes; lo que nos permite atisbar en los abismos y oscuridades de la condición humana. No por nada, Willy Niño de Guzmán subraya en el texto de contra portada el protagonismo de “las manifestaciones del mal” en el libro.

Quizás el cuento que muestra aquello del mal con más nitidez sea “El informe sobre Diego Ames”, en donde el narrador, un reconocido psiquiatra, nos va contando el caso de un psicópata que no solo asesinó a su víctima –con el que tenía una relación filial–, sino que la descuartizó, colocando la cabeza sobre una mesa.

Algo similar ocurre en el cuento “No juegues con fuego”, quizás mi favorito del conjunto, en donde el narrador nos cuenta los pormenores de las investigaciones policiales en torno al asesinato del inquilino moroso de su hermana. Hacia el final del relato no solo confirmaremos nuestras sospechas sobre el autor del crimen sino veremos, pasmados, su nada perturbada conducta (ni remordimiento alguno).

Lo mismo podríamos decir de “El maestro de ceremonias” y todo ese universo oscuro alrededor de los trabajadores de un circo y sobre todo del inefable dueño. Aquí, el narrador testigo empieza limitándose a contarnos esa sucesión de acontecimientos siniestros y terminará el relato con una presencia más protagónica.

Juegos secretos es un conjunto donde conviven el cinismo, la traición y la venganza. Pero, sobre todo, un conjunto que evidencia el talento de su autor. Publicado en el 2011 y, siendo casi inubicable en librerías, merecería una reedición. Aquellos que no lo han leído aun, estoy seguro lo agradecerían.


Escrito por

Carlos M. Sotomayor

Escritor y periodista. Ha escrito en diarios y revistas como Expreso, Correo, Dedo medio, Buen salvaje. Enseña en ISIL.


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