ene 26 2012

Entrevista a Enrique Sánchez Hernani

Poeta peruano Enrique Sánchez Hernani. (Foto: Internet - Urbanotopía)

Enrique Sánchez Hernani ha publicado Quise decir adiós (Fondo editorial Cultura peruana, 2011), un poemario en el que a través de sus versos rinde tributo al recordado y entrañable educador Constantino Carvallo. Este libro, además, fue elegido entre los lectores de El Comercio como el mejor del 2011.

Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR

El libro es un homenaje a Constantino Carvallo. ¿En qué momento sientes la necesidad de escribir sobre él? En ese sentido, cómo se fue gestando Quise decir adiós.

El primer impulso me vino días después de su partida. Sentí la necesidad de decirle algo, de comunicarme con su recuerdo y contarle lo que sentía en ese momento. Semanas y meses después, conforme se transformaron mis sensaciones por su partida, de la tristeza extrema a la resignación (que fue un proceso muy largo), tuve espacio para la reflexión. Como no solo fue un gran amigo mío sino una persona a la que le debo más de la mitad de la crianza de mis hijos, la parte más bella y rotunda de ellos, y como era una presencia habitual y muy querida por mi familia, aparecieron esos poemas donde hablo de mis hijos y de algunas anécdotas de su paso por la escuela. Por eso es que hay algunos poemas donde el dolor es más intenso y otros donde este se ha transformado en una especie de memoria doliente que llevaré conmigo el resto de mi vida. Al final también hubo espacio para la esperanza y el reencuentro; no sabes cómo ansío ahora que sí exista el reencuentro prometido en algunas de las religiones más difundidas en el mundo.

 El libro es un tributo a un amigo, a un compañero de ruta con el que has compartido referentes culturales y, sobre todo, musicales.

Cierto, compartimos con él muchas cosas: su idea de la educación fue la que yo tenía de joven (y es la que sigo teniendo ahora), su aproximación a la música, el hinchaje por Alianza Lima y otras cosas más. Quizá lo único que no compartimos fue su gran pasión por el cine; yo no soy cinéfilo. Pero indudablemente lo demás nos llevó muchas horas de conversaciones, de recomendaciones de libros y discos, de pasar horas en el estadio de Matute o dialogando sobre el equipo grone. Él era un gran apasionado de estas cosas y por eso su biblioteca y su discoteca eran inmensas. Siempre paraba leyendo o escuchando música, y no se perdió ni un solo partido de Alianza sin ir al estadio, adonde también iba acompañado de sus alumnos y otros maestros igualmente aliancistas. Todo eso nos aproximó y nutrió el libro. Era previsible que escribiese un libro al tener tantos puntos de contacto con él.

¿La escritura es una manera de procesar la muerte de un ser querido? Te pregunto esto porque recordé que una vez Micaela Chirif me dijo que la escritura de su segundo poemario le sirvió en el proceso de lidiar con la pérdida de Watanabe.

La escritura, tal y como yo la he asumido, más allá de la magia de las palabras agrupándose, del buen uso del lenguaje y del equilibrio de los signos y significados, es para mí un proceso de limpieza, a lo Rodolfo Hinostroza. También creo que actúa como una sustitución del psicoanálisis. Frente al papel limpio mi conciencia, mis miedos, mis fantasmas, mis sueños. Luego que escribo me siento limpio, con la tarea cumplida. Por eso es posible que escribir este libro haya sido una suerte de ceremonia del adiós pero también un complejo rito donde he querido pagar mi deuda con Constantino y limpiar mi dolor. Ahora que está publicado y que incluso ha recibido el premio Luces del diario El Comercio, siento cancelada esa etapa. Y de nuevo a vivir.

La muerte de un amigo suele confrontarnos con nuestra propia muerte. Pienso, por ejemplo, en los versos finales de “Invención del firmamento” (poema de Quise decir adiós).

Cierto. Yo he estado confrontándome con la muerte desde que murió José Watanabe, otro gran amigo mío. Y desde cuando se fue Juan Ramírez Ruiz, y luego con la partida de Constantino y su hermana Cecilia, que se fue un año después. Siento que personas de mi edad están partiendo y que la cosa no es como cuando tenía 19 años y sentía que la muerte era una infamia y que jamás llegaría. Tampoco creo que me esté muriendo ya, pero ya miro a la Parca a los ojos y estoy seguro que algún día me tocará a la puerta. Espero que eso no sea pronto. Necesito escribir algunas cosas más. Cuando sienta que todo lo que tenía que escribir esta hecho, me sentaré en la puerta a esperar la muerte.

Por otro lado, el tema de la muerte no es nuevo para ti; está presente, en menor o mayor grado, a lo largo de tu obra poética.

Me di cuenta de eso hace poco. Desde mi primer libro, donde hay un juego sobre la muerte de una mujer desconocida, hasta el homenaje a mi abuela recién fallecida en el segundo libro, y luego los demás, hay alusiones a la muerte. Pero no todas de manera trágica. Pero sí he sentido la partida de gente que me iluminó alguna vez: Luís Hernández, Mao, amigos, familiares, músicos (Lennon, Harrison), escritores (Pound, Ginsberg) e incluso un suicida en mi libro ‘Altagracia’, que es un libro íntegramente dedicado al tema amoroso. He estado cerca de la vida y de la muerte. Esa ha sido la constante.

De las poquísimas veces que pude hablar con Constantino siempre tuve la sensación que era un gran lector de literatura. Qué recuerdas de esa faceta.

Constantino siempre estaba leyendo. Sus principales lecturas eran de psicología y filosofía, pero leía mucha literatura también. Creo que al comienzo leía guiado, como todos, por el gusto de época y de acuerdo a lo llamativo de ciertos autores. Pero luego me parece que se concentró en leer poesía, novelas y cuentos que le ayudaban a explicarse el misterio de la vida. Constantino era un tipo al que siempre le gustó la vida, afirmarla frente a las miserias cotidianas y sus oscuridades. Y trataba de buscar en la literatura lo que le sirviese para iluminar las tinieblas. Siempre que conversábamos de este me preguntaba más que por autores por temas que le interesaban. Curiosamente, sobre el último libro en torno al cual conversamos fue sobre La carretera de Cormac McCarthy, esa espléndida novela donde un padre salva a su hijo huyendo de un terror desconocido. Los dos estábamos fascinados con el libro. Pero recuerdo que no mostró mayor interés por el resto de la obra de McCarthy, que sobre todo revela el mundo del Viejo Oeste estadounidense. A él le fascinaba lo que revelaba La Carretera: la victoria de la vida sobre la muerte, la victoria sobre el miedo.

¿Qué es lo que más recuerdas de Constantino?

Su enorme bondad y su inteligencia, su profunda convicción de que tenía que ayudar a todos los que le pedían algo. Como intelectual, lector, yo he sido siempre casi autosuficiente, y solo me he rendido ante los que saben más que yo, que por cierto son bastantes. Pero frente a Constantino la diferencia era muy grande: él debe haber sido uno de los intelectuales y educadores más grandes de Latinoamérica y el mundo, lástima que recién decidiera publicar hacia el final de su vida y no le alcanzara el tiempo para ordenar sus escritos y seguir publicando. Hasta hoy, ante problemas cerrados de mi vida, ante grandes desazones o incógnitas, lo recuerdo, porque era alguien a quien siempre le consultaba sobre mis miedos, recibiendo una respuesta inteligente y certera para vencerlos. Me he dado cuenta que siempre habré de necesitarlo, como a un hermano mayor y sabido.


ene 17 2012

“Recuerdos de un callejón sin salida” de Banana Yoshimoto

Portada de "Recuerdos de un callejón sin salida". (Foto:CMS).

BANANA YOSHIMOTO. Recuerdos de un callejón sin salida (Tusquets, 2011)

Banana Yoshimoto, la escritora japonesa que ganara el Newcomer writers prize de 1987 con su primera novela, escribe en el epílogo de Recuerdos de un callejón sin salida (Tusquets, 2011), su más reciente libro de relatos, que espera que los lectores le perdonen por un libro triste. Yo, por mi parte, sólo guardo gratitud a la autora por este libro que he leído con conmovedora atención, quizás por mi natural tendencia hacia la melancolía.

El libro reúne cinco relatos, de una extensión que bien los podría ubicar como novelas cortas. No me detendré en cada una de ellas. Sin embargo, puedo mencionar el texto “La luz que hay dentro de las personas”, un cuento desgarrador en el que la protagonista-narradora rememora su infancia y su intensa y entrañable amistad con Makoto, “un niño dulce, apacible y de constitución débil”. O el relato que le da nombre al conjunto, “Recuerdos de un callejón sin salida”, en el que la protagonista, quien debe superar el abandono de su prometido nos narra su breve pero intensa amistad con Nishiyama, y, claro, la posterior despedida de ambos.

Llegué a la obra de Yoshimoto gracias a la recomendación de mi amiga Tarcila. Así pude leer, por ejemplo, Sueño profundo. Y así acometí la lectura de este reciente libro ni bien llegó a nuestras librerías –gracias a Librerías La Familia–.  Se trata, sin duda, de una interesante autora que logra erigir personajes que me resultan –lo confieso– entrañablemente melancólicos.

DÓNDE: Librerías LA FAMILIA.


ene 16 2012

“El orden de las cosas” de Iván Thays

Portada de "El orden de las cosas" de Iván Thays. (Foto:CMS).

IVÁN THAYS. El orden de las cosas (Alfaguara, 2011)

El protagonista de El orden de las cosas (Alfaguara, 2011), la nueva novela de Iván Thays, regresa al pueblo donde pasó una etapa muy importante de su vida. Así empieza la novela, con nosotros, los lectores, como privilegiados pasajeros de esa intensa y desconcertante travesía hacia el pasado. El protagonista es un adolescente, fanático del fútbol, que debe insertarse, como todo alumno nuevo, en la colectividad de un colegio privado situado en un alejado pueblo minero del Perú.

La adaptación al nuevo universo escolar le resultará sencilla pues se hace amigo de Sebastián, el chico más popular de la escuela. Con él forjará una estrecha amistad cimentada en la pasión de ambos por el fútbol y por ganar un codiciado campeonato estudiantil. Por otro lado, el protagonista irá descubriendo los misterios del amor, al prendarse de la hermana de Sebastián, la bella Graciela.

De esta manera, Thays ha pergeñado una novela sobre la amistad y el primer amor. Publicada por Alfaguara, bajo el sello juvenil Serie roja, El orden de las cosas no es sólo una novela ágil y entretenida; la historia encierra en sí una interesante reflexión sobre la existencia. Es decir, sobre aquellos actos o decisiones que repercuten en nuestras vidas. Una revelación y, sobre todo, la respuesta a esa revelación, marcarán el destino de dos amigos entrañables. Y aquí entra a tallar, también, el tema de la tolerancia a las diferencias (la homosexualidad, por ejemplo). Pero yo me quedo con lo antes mencionado: las decisiones que de alguna manera reordenan las cosas. A menos que todo sea parte de un orden inalterable, como plantea Sebastián. En resumen: disfruté leyendo El orden de las cosas, más allá de la etiqueta de “literatura juvenil”. ¿Existe realmente la literatura juvenil? Una vez alguien me dijo que Demian, de Hermann Hesse, era una “novela para adolescentes” y, sin embargo, es una novela a la que suelo volver a lo largo de mis 36 años. 

DÓNDE: Librerías CRISOL.


ene 12 2012

Entrevista a Luis Enrique Tord

Escritor Luis Enrique Tord en su biblioteca. (Foto:CMS).

Luis Enrique Tord es, sin duda, uno de nuestros máximos exponentes del relato histórico. Dueño de una prosa bien cincelada, Tord ha reunido sus cuentos en Revelaciones (Punto de lectura, 2011), un libro imprescindible que cuenta, además, con dos cuentos inéditos.

Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR

¿Cómo surge su interés por la historia?

Yo pertenezco a la generación del 6pe0, a la que pertenecen Lucho Hernández, Javier Heraud, Arturo Corcuera, César Calvo. Una generación que accedía a la década del 60, una década revolucionaria en muchos aspectos. Es decir, ingresando yo a la Universidad Católica, a los dos años Fidel Castro entró a la Habana y empezó toda una línea de pensamiento  revolucionario de izquierda que abarcó, pues, el 60 y más. Por otro lado, la guerra fría entre la Unión soviética y los Estados Unidos, en donde se debatía el marxismo, el liberalismo. Por otro lado, la tecnología: el hombre llegaba a la luna. La formación lenta de Europa moderna, donde se iban dejando atrás las fronteras. Y una Lima que estaba en la época de Manuel Prado. Y después vino el golpe militar del 62. Entonces, en ese marco, yo estaba dubitativo con mi profesión. Empecé como todos los muchachos de la época, en humanidades pretendiendo la abogacía. La primera confirmación que tuve era que no me gustaba mucho. Yo tenía mucho encanto por la literatura, leyéndola, pero no investigándola. Pero sí la historia misma. Y después empecé a sentir lo extraño de un país como el Perú con una historia portentosa. Que había sido trabajada por respetadísimos maestros, pero que había mucho que decir todavía. Pero en el año 62, si mal no recuerdo, como era presidente de Letras, firmé un documento apoyando a la revolución cubana y me expulsaron de la universidad. Felizmente, porque entonces me pasé a San Marcos y allí descubrí el Perú provincial, que no era el Perú blanquiñoso de la Católica. Allí empecé a pensar qué vocación podía desarrollar porque tenía muchas inquietudes paralelas: la literatura y la historia, principalmente. Y en San Marcos descubrí la antropología. La gran experiencia de los antropólogos británicos, franceses, italianos y norteamericanos empezaban a alimentar las bibliotecas de las ciencias sociales de una manera interesante. La antropología permitía dominar muchas disciplinas y ponerles un orden. Entonces me hice de un bagaje muy grande de carácter práctico y teórico. Sin embargo, tenía desde muy joven la intuición de que iba a ser escritor. Pero la literatura que yo leía, de esa época, no me satisfacía. Era literatura urbana, historias de sentimientos y emociones. No me sentía atraído. Más bien la literatura que leía era la alemana clásica tipo Thomas Mann, Herman Hesse; o la francesa, tipo Honoré de Balzac, Marcel Proust.

¿Y cómo se dio esto?

Soy un antropólogo, con estudios de historia, con trabajo de campo que ha preferido la literatura como la manera de expresar cosas que no podría hacer en las disciplinas llamadas científicas que necesitan documentos probatorios. En cambio la literatura te da licencias.

¿Se puede decir que la literatura nos ofrece una manera de entender mejor la historia?

Estoy absolutamente seguro que sí. Hasta diría que muchas veces escritores nuestros quizás han transmitido una idea del pasado que gravita más en el ciudadano común hoy que las ideas de los historiadores. Uno de ellos es Garcilaso de la Vega, nuestro gran cronista, quien es de cierta manera un historiador a la manera del renacimiento, al que le importan las formas, le importa el saber decir y le importa la imaginación.

Dentro de su interés por las crónicas, destaca su preocupación por los siglos XVI y XVII…

Sí, empecé a interesarme profundamente por los siglos XVI y XVII, pero desde el punto de vista de la discusión de las ideas, no que Gonzalo Pizarro se reveló en el año 44; eso ya estaba escrito. Me interesaba la interpretación literaria de algunos temas. Me hice de 20 cuadernos, a mano, en donde empecé a apuntar un programa de relatos, de cosas que me habían interesado particularmente. Y dentro de esas páginas, muy sistemáticamente apuntaba en el transcurso de los días mis lecturas y lo que tenían que ver con eso, en cada página, en cada cuaderno de cada relato. Eso se convirtió en unas esferas de borrador. Y en el 78 se convocó el Premio Copé y gané el segundo lugar con un relato. Y eso me empujó para que el año 85, yo ya hubiese escrito siete relatos. Y un día Sansebiero, que sabía que escribía, me preguntó cuántos cuentos tenía y se ofreció a publicarlos. Yo no había pensado en una publicación. Y así salió el libro Oro de Pachacámac. En el 91 publiqué Espejo de constelaciones. Y el tercero, el 2005, Fuego secreto.

¿Cómo aparece Revelaciones, el libro que reúne todos sus cuentos?

Santillana me llama porque les interesaba publicar los cuentos completos. Y eran 31 relatos. Y no sé quién dijo: por qué no 33. Y yo tenía dos relatos inéditos.

Que forman parte de un nuevo libro, ¿verdad?

Sí, he estado trabajando un libro que se llama Adivinario, en donde me aproximo a los augures prehispánicos o virreinales que jugaban a la coca o a las vísceras de los animales.


ene 12 2012

Noticias literarias

“Los living” de Martín Caparrós

Revisando Moleskine literario de Iván Thays, me entero que la editorial Anagrama ha publicado Los living, novela con la que el argentino Martín Caparrós ganara el Premio Herralde 2011. Iván da cuenta de una auspiciosa reseña de la novela aparecida en Babelia. Si bien he leído muchas de sus crónicas, aún tengo pendiente leer sus novelas. Espero que Los living llegue pronto a Lima.

Alvaro Pombo gana el Premio Nadal

El  escritor español Alvaro Pombo acaba de ganar el Premio Nadal con El temblor del héroe. Según leo, la novela gira en torno a un joven periodista que entrevista a un profesor universitario de Filosofía, jubilado, que ha perdido cualquier entusiasmo y que es incapaz de reaccionar frente al drama ajeno. El libro se publicará en febrero y espero que no demore en llegar a Lima. El argumento me atrae y de su autor me ha hablado muy bien.


ene 12 2012

“El descubrimiento de las brujas” de Deborah Harkness

Portada de "El descubrimiento de las brujas". (Foto:CMS).

DEBORAH HARKNESS. El descubrimiento de las brujas (Suma de letras, 2011)

Editorial Santillana trajo a Lima, bajo su sello Suma de letras, la novela El descubrimiento de las brujas de la escritora e historiadora estadounidense Deborah Harkness. Según lo que me ha contado Ericka –que ha leído ya el libro en cuestión–, la autora demuestra destreza en narrar, de manera ágil y trepidante, esta historia en la que convergen, además de los seres humanos, vampiros, brujos y daimones.

La trama nos presenta a una historiadora que intenta negar su naturaleza, su verdadera identidad: ser heredera de una poderosa estirpe de brujos. Hasta que en una de sus investigaciones, encuentra de casualidad –o no tan de casualidad, en realidad– un libro clave para la historia: el Ashmole 782.  Así, en su camino se cruzará un vampiro que busca descubrir las razones por la que tanto su especie como los brujos y los daimones van rumbo a una extinción genética.

DÓNDE: Librerías CRISOL, Libería EL VIRREY.


ene 12 2012

“Juego de tronos” de George R.R. Martin

Portada de "Juego de tronos". (Foto:CMS).

GEORGE R. R. MARTIN. Juego de tronos (Plaza & Janés, 2011)

SI BIEN FUE ESCRITA EN 1996, Juego de tronos recién aparece traducida al español. Y esto en gran parte al enorme éxito que ha tenido la serie televisiva basada en esta saga de George R. R. Martin. Cabe agregar que en 1997, Juego de tronos obtuvo el Premio Locus. 

La novela ya se encuentra en Lima. Llegó hace poco gracias a Librerías Ibero y se espera la misma repercusión que ha tenido en otras partes del mundo. Juego de tronos se desarrolla en un mundo fantástico pero con evidentes reminiscencias de la Europa de la Edad Media.

Encontré en la web estas interesantes líneas sobre el argumento: “Pocos años después de la revuelta que puso fin al reinado de la dinastía Targaryen, Robert Baratheon, que lideró a los nobles rebeldes, ocupa ahora el trono de hierro de los siete reinos. Sin embargo, las pugnas por el poder entre las principales casas nobles salen cada vez más abiertamente a la luz. Además, inquietantes sucesos acontecen en el norte, más allá del gigantesco muro que separa los siete reinos de las tierras salvajes. Todo hace pensar que el equilibrio en Poniente está a punto de romperse de nuevo”.

Se trata de la primera entrega de la saga. Esperemos que se vayan traduciendo las siguientes.

DÓNDE: Librerías IBERO.


ene 12 2012

“La chica mecánica” de Paolo Bacigalupi

Portada de "La chica mecánica". (Foto:CMS).

PAOLO BACIGALUPI. La chica mecánica (Plaza & Janés, 2011)

HACIA FINALES DEL AÑO PASADO llegó a nuestras librerías, la ópera prima del norteamericano Paolo Bacigalupi: La chica mecánica (Plaza & Janés, 2011), novela que ha resultado, según reportes periodísticos, todo un suceso editorial.

Bacigalupi no la tuvo fácil, sin duda. Y su éxito respondería a la perseverancia. Leí por algún lado que había escrito y presentado a editoriales cuatro novelas que fueron rechazadas. Y, al parecer, no hubo “quinto malo”: La chica mecánica no sólo pudo ver la luz, sino que además arrasó en un año con varias distinciones importantes.  Ganó los premios Nebula, Locus y Hugo. Además, claro, de obtener el John W. Campbel a la “mejor novela de ciencia ficción”.

La chica mecánica nos describe un mundo apocalíptico. Nos sitúa en el siglo XXII: el mundo padece la proliferación de plagas y la escasez de alimentos se convierte en el principal problema.

La novela nos plantea un mundo que en realidad no parece lejano: manipulación genética y ambición de poder. Si bien la narración es coral, podemos mencionar a uno de los personajes. Se trata de Emiko, una chica mecánica, made in Japan, abandonada por su dueño, que sobrevive en un prostíbulo. Una novela que promete.

DÓNDE: Librerías IBERO.


dic 20 2011

A manera de editorial…

Luego de varias semanas sin novedades (por razones ajenas a mi voluntad, como se dice), LETRA CAPITAL iniciará una nueva etapa. A partir de ahora –y salvo la presente edición que aparece hoy martes–las actualizaciones se realizarán todos los lunes, a manera de un semanario.

¿Qué viene en esta reaparición de LETRA CAPITAL? Algunas noticias literarias, una estafeta de libros publicados recientemente, una nota sobre la aparición de una antología del poeta Carlos Germán Belli y, de plato de fondo, dos entrevistas: al joven narrador ecuatoriano Jorge Luis Cáceres y al experimentado novelista peruano Miguel Gutiérrez.

La próxima semana habrá más novedades…

CMS


dic 20 2011

Noticias literarias

DANIELA TARAZONA PRESENTA SU PRIMERA NOVELA

Este lunes 19 de diciembre, la editorial Entropía presentó en Buenos Aires la primera novela de la escritora mexicana Daniela Tarazona. La cita fue en la librería Eterna cadencia (Honduras 5582, Buenos Aires), a las 19.00 horas. Los comentarios estuvieron a cargo de Fernando García Lao y Pedro Mairal.

Sobre la autora, la editorial me ha mandado la siguiente información:

Daniela Tarazona nació en Ciudad de México en 1975. Es autora del libro de ensayo Clarice Lispector (Nostra Ediciones, 2009). El animal sobre la piedra es su primera novela, considerada una de las diez mejores obras de su tipo publicadas en México durante 2008. Ha sido editada en México por Almadía y, próximamente, será publicada en Italia por la editorial Semilla.

Tarazona formó parte de “Los 25 secretos mejor guardados de América Latina”, la selección que la Feria del Libro de Guadalajara presentó en la edición de 2011.

Y sobre la novela:

Tras la muerte de su madre, Irma resuelve tomar un avión y refugiarse en una playa. A medida que atraviesa el duelo, el cuerpo de la protagonista, su instinto y su percepción, comenzarán a experimentar una transformación tan inesperada como natural. El proceso de metamorfosis que lleva hacia la animalidad ha sido explorado por la literatura desde sus mismos inicios, con hitos célebres que van desde la mitología clásica hasta la prosa contemporánea. En este libro, Daniela Tarazona ha logrado abordar el tema desprendiéndose del lastre de la literatura fantástica y el simbolismo didáctico. El animal sobre la piedra es una novela profundamente biológica e introspectiva antes que una fábula o una digresión acerca de lo sobrenatural. Con un estilo preciso y visceral, Tarazona presenta en estas páginas el recorrido clínico de una mutación radical. Un cambio cuyos síntomas fisiológicos son emergentes de una evolución más íntima que contiene, al mismo tiempo, resonancias universales.

JORGE LUIS SALDAÑA PREMIADO

La editorial Norma me hace llegar la información sobre su Premio de Literatura Infantil y Juvenil 2012. El jurado, integrado por Leonor Bravo (Ecuador), Jorge Eslava (Perú) y Pilar Londoño (Colombia), ha decretado como ganador al argentino Jorge Luis Saldaña por su libro titulado Ronda de perdedores. Saldaña recibirá 13 mil dólares.

Sobre el autor:

Jorge Luis Saldaña nació el 10 de enero de 1969 en Buenos Aires, es abogado, egresado de La Universidad del Salvador y está casado desde hace 11 años con Karina M. Volpini, con quien tiene un hijo. Fue redactor de la revista del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de dicha casa de estudios durante dos años, y en 1994 recibió una mención especial de la Editorial Baobab por su cuento El Duelo, que fue publicado en una recopilación de jóvenes narradores argentinos.

Sobre la novela premiada:

Novela de iniciación, anecdotario con aspiraciones de aventura, Ronda de perdedores es la historia Tintín y el Sapo, dos amigos que han vivido aislados, en la periferia del universo de los jóvenes de su edad. Acuartelados en sus habitaciones, singulares búnkers abarrotados de cómics y libros, viven marcando distancia de la gente y, sobre todo, de sus pares. Cansados de esa vida de perdedores, deciden hacer una película y en esa gesta serán acompañados por un ejército de personajes entrañables como el abuelo de Tintín y su troupe de amigos jubilados o Ernesto, el dueño de The Kingdoom, la comiquería que frecuentan y les provee cada día la dosis necesaria de fantasía con la que salen a enfrentar el mundo.

MARTÍN RODRÍGUEZ-GAONA GANA PREMIO DE POESÍA

El poeta peruano Martín Rodríguez-Gaona, que publicara este año el estupendo Codex de los poderes y los encantos, ha ganado el  XXIV Premio de Poesía Cáceres Patrimonio de la Humanidad con la obra Madrid, línea circular. Rodríguez-Gaona recibirá 6 mil euros, además de la publicación del libro.

Así informó la prensa española:

El jurado del XXIV Premio de Poesía ‘Cáceres Patrimonio de la Humanidad’ ha fallado el galardón por unanimidad y ha destacado de la obra su “originalidad y personalidad”, así como su inmersión también en prosa que lo hace intergenérico, aunque no deja de ser un libro de poesía.
El premio, que se entregará al autor en el mes de abril, está dotado con 6.000 euros y la publicación tanto en la editorial institucional ‘Cáceres Patrimonio de la Humanidad’ como en la editorial comercial DVD que se encarga de darle difusión y distribución.
A esta edición del premio se han presentado casi 100 originales de autores con precedencias muy diversas de España y de otros países de habla hispana. Están presentes prácticamente todas las comunidades autónomas y otros países por lo que “la pluralidad de orígenes ha dado también a pluralidad de tendencias, miradas y estéticas poéticas”, destaca el jurado.
El jurado de la presente edición está compuesto por Luis Alberto de Cuenca, que lo preside, así como Diego Doncel Manzano, Irene Sánchez Carrón, Teófilo González Porras y Jesús Fernando Bravo Díaz.